INTERIORIZANDONOS EN LA EDUCOMUNICACIÓN
Esta imagen del ecosistema nos recuerda la pedagogía del ambiente, típicamente salesiana y el estilo de la coordinación, por lo tanto no se trata de una nueva disciplina, sino del surgimiento de un nuevo paradigma bien complejo, transversal, transdisciplinar, en permanente construcción, en cuanto influenciado por el continuo proceso de cambio social e innovación tecnológica, y cuya meta es proporcionar al/la educand@ la capacidad de poseer un pensamiento crítico sobre la información que le rodea, por eso podemos decir que la Educomunicación´aspira dotar a toda persona de las competencias expresivas imprescindibles para su normal desenvolvimiento comunicativo para el desarrollo de su creatividad´´(Agustín García Matilla)
La meta de la Educomunicación es "proporcionar al/la educando/a la capacidad de poseer un pensamiento crítico sobre la información que le rodea..." de ser "protagonistas de su crecimiento", lo que se quiere es despertar las energías que hay en cada un@ para que vayan descubriendo y aprendiendo en lo cotidiano. Nuestra tarea se convierte en “ser acompañantes, testigos o mediadores” del proceso de crecimiento.
La Educomunicación, es una expresión nueva que encierra toda la riqueza del sistema preventivo, es una nueva manera de ver el mundo de los jóvenes insertos en una sociedad que cambia permanentemente, porque se construye momento a momento desde las pequeñas acciones que contribuyen a su desarrollo integral.
Nuestros ambientes van generando ecosistemas comunicacionales, si bien, debemos cuidar que en ellos se recreen permanentemente la espiritualidad salesiana. Asumir este riesgo de la recreación del ambiente salesiano - educomunicativo implica estar abiertos a los nuevos lenguajes, nuevos paradigmas, nuevos patios, a la escucha, al dialogo a interactuar con las nuevas generaciones, aprendemos uno de otros y nos involucrarnos en múltiples interacciones que nos ayudan a ir dando otras miradas a nuestras acciones educativas, como el de ser mediadoras Favoreciendo en ellos la libertad, facilitando espacios de compartir experiencias, con actitud abierta y evangélica. Y esto supone una ascesis continua porque nos hacen salir de nuestras seguridades, y nos lanzamos.
Somos consientes que la Educomunicación es “acción comunicativa en el espacio educativo”, y ella distingue cuatro áreas de intervención con características muy propias ligadas a nuestra acción educativa salesiana, que responda a la totalidad de la persona. Estas áreas son: La educación para la comunicación, La mediación tecnológica, Expresión y Artes y la Comunicación para el ejercicio de la ciudadanía. El poder activar todos los recursos Espirituales y disposiciones personales en vistas al logro de escenarios educativos posibles se impone poner en marcha Proyectos Educomunicativos, gestando mentalidad de red con distintas organizaciones estatales y organizaciones no gubernamentales (ongs). Apuntando a una educación para la ciudadanía, e interviniendo en acciones que contribuyen a crear políticas nacionales en el área de la comunicación y del uso de las nuevas tecnologías, apostando por la equidad en la educación que es un desafío permanente.
Para Don Bosco, la educación no se daba únicamente en las aulas. Es más, es de él la afirmación de que “se conoce mejor a un joven en el patio que dentro del salón de clase”. De ahí el estímulo al deporte, a la música, a los paseos, a las danzas, al teatro, a las celebraciones litúrgicas... no como actividades paralelas, extra-académicas, como solemos decir, sino como prácticas y vivencias insertas, integradas en el mismo proyecto educativo.
Creer en la asistencia-presencia, es creer que la educación es fruto de relaciones entre personas y no resultado de transmisión de informaciones o acumulación de conocimientos curriculares preestablecidos. Es creer en la promoción de la capacidad participativa, solidaria, incluyente y democrática de las nuevas generaciones. (S. Digna Emilce)
Me encantó el aporte que rescataste de la recreación de nuestros ambientes para que vayan generando ecosistemas comunicacionales, cuidando que en ellos se recree permanentemente la espiritualidad salesiana. Como dices tu esto implica estar abiertos a los nuevos lenguajes, nuevos paradigmas, nuevos patios, a la escucha, al dialogo a interactuar con las nuevas generaciones.
ResponderEliminarGracias, Rosi
Digna: Muy buena síntesis y reflexión sobre la educomunicación. Me parece bien incluir en su publicación imágenes; solo recomiendo para próximas oportunidades en el blog hacer aportes más cortos que faciliten la lectura .
ResponderEliminarPaola