domingo, 25 de octubre de 2009

Ciudadanía...ecos.




El Educar a la ciudadanía...

implica ser uno mismo, ser lo que predica, en síntesis implica coherencia. Ante todo, es necesario ahondar en el mundo juvenil, como se mueven hoy los jóvenes, sus intereses, sus expresiones, sus lenguajes, los nuevos estilos de formar comunidades, grupos o tribus, para lograr captar los gritos emergentes de este Ciudadano que está en búsqueda de identidad y como Acompañantes de estos nuevos autores sociales, que en su ser tienen la semilla de Grandes ideales como la de cooperar, de proponer, crear, o transformar la sociedad, que nosotros/as seamos capaces de despertar en ellos las ganas de poner en práctica esos valores mirando el interés de todos con alto grado de tolerancia, con visión crítica ante los acontecimientos, con ideales claros y justos, con capacidad de diálogo y respeto a las distintas cosmovisiones y por sobre todo ser persona de relaciones humanas positivas. Hablamos de aprendizaje para la ciudadanía y esto, es aprender a crear redes, abrirse a lo diferente y aprendiendo a convivir en la diversidad cultural se llega a una cierta madurez democrática que se logrará en la medida de la práctica de la reciprocidad y del dialogo con su entorno. La educación salesiana es y debe ser una Educación en valores, promotora y creadora de la Ciudadanía responsable, de una cultura de justicia, de solidaridad, de opción preferencial por los más pobres. Se trata de una educación en y para los Derechos Humanos.

POR UNA CIUDADANIA MUNDIAL, ACTIVA Y RESPONSABLE

La educación en los derechos humanos es un proceso permanente, continuo, que abarca toda la vida del ser humano.
En el mundo entero se han realizado varias campañas, se han enviado comunicados, invitaciones, se han realizado conferencias, foros... centenares de estrategias se han creado y se han llevado a cabo para la toma de conciencia y apropiación de los derechos humanos; pero esto no se puede quedar en impacto, en cosas o estrategias momentáneas, esto debe ser un proceso una educación permanente y cotidiana; esta educación tiene que comprender 3 dimensiones:
  • Cognitiva: Conocer, pensar criticamente, conceptuar, juzgar
  • Afectiva: Probar, hacer experiencia, empatía.
  • Volitiva: Conducta activa, participación, hacer realidad.
Cada uno de nosotros es responsable de transmitir a través de su testimonio de vida, de su actuar y de su obrar los derechos humanos, ya que estos no se imponen a ningún ser humano; esta educación es hacia todos los niveles y contextos sociales, niños, muchachos, jóvenes, adultos, pueden ser educados en el valor ético del derecho sus efectos prácticos sobre la vida social.
De esta forma crecerá nuestra conciencia ciudadana y nuestro trabajo en equipo, en red, será la estrategia que podremos implementar para obtener buenos resultados, de ciudadanos autónomos, libre, que sepan valorar lo que son y puedan así ser respuesta positiva a las exigencias del mundo de hoy.

sábado, 24 de octubre de 2009

¡PASO A PASO PERO ACTIVAMENTE!

PASO A PASO PERO ACTIVAMENTE…

Leyendo los diversos aportes que hemos hecho a este foro sobre Ciudadanía, encuentro una gran riqueza, muchas coincidencias y destaco algunos elementos que me parecen importantes de tener en cuenta y aprovechar en nuestra tarea como Educomunicadoras.

1. QUIÉNES SON LOS “SUJETOS” A QUIENES QUEREMOS AYUDAR A SER “CIUDADANOS”?
Esta es una claridad que nos tenemos que plantear como algo prioritario y como punto de partida: Son jóvenes de este momento histórico, “con nuevas subjetividades, con sus saberes “mosaico”, sus narrativas audiovisuales y nuevas formas de interacción mediáticas… “, con un sentido de la vida, del tiempo, del espacio totalmente diversas a las nuestras, con unas formas y posibilidades de aprender, diferentes, con valores y contravalores, como cualquiera, en una palabra seres humanos valiosos, a cuya realidad tenemos que acercarnos con gran respeto e intuición. Son nuestro “lugar teológico”, nuestra “tierra santa”, como nos dice el CGXXII.

2. QUÉ PROYECTO DE “CIUDADANOS” QUEREMOS PROPONERLES?
Esta propuesta vale la pena pensarla y tratar de construirla con ellos, motivarla, negociarla, llegar a consensos. “Asumir lógicas de diálogo horizontal y estrategias de participación, serán otra manera de vivir y experimentar el empoderamiento social y dejar atrás lógicas autoritarias hegemónicas, patriarcales y mono-afectivas”.
De parte nuestra también ayudarlos a repensar la vida, su proyecto personal, su identidad, sus relaciones con el mundo, con su historia, el valor de la tradición, descubrir el potencial de sus valores, la urgencia de ser sujetos libres, solidarios, justos. Naturalmente esto exige cambiar nuestros patrones de comunicación y reconocer otras maneras de aprender con ellos.

3. CÓMO PODEMOS “HACER” PARA LOGRARLO?
Volver a la importancia de la participación dialógica, y aquí entra en juego el carisma para nosotras. La pedagogía del Sistema Preventivo de Don Bosco, con estilo femenino como logró hacerlo Madre Mazarello.
Propuesta rica de un gran humanismo pedagógico cristiano, donde la centralidad de la fe, está unida indisolublemente con el aprecio de los valores presentes en la historia. (Cfr. Líneas Orientadoras de la Misión, N31).
En esta experiencia, apelar a La Educomunicación con la creación de ecosistemas educomunicativos, en donde, como Don Bosco lo quería “amemos lo que los jóvenes aman, para que ellos puedan amar lo que nosotros les ofrecemos”. En términos de G. Muñoz: aprovechar los medios que ellos valoran "para introducir sentido en sus vidas; el recurso esencial es la música y las interacciones comunicativas mediadas por tics, las celebraciones colectivas en torno a sus ídolos, sus símbolos aparentemente triviales, pero capaces de conmoverlos, de rescatar las ansías de una vida plena, de permitir la superación de la soledad y de los miedos que rondan, así como la afirmación de sus fugaces alegrías" pueden ser un camino, un modo concreto de tender puentes, de crear cercanía, aprovechando para ello también las diferentes áreas de intervención de la Educomunicación.

4. HACIA QUÉ TIPO DE “SOCIEDAD CIUDADANA” APUNTARÍAMOS?
Según nuestro carisma , a una sociedad conformada por personas “conscientes y libres que intercambian y comparten multiplicidad de mensajes de manera activa, autónoma, creativa y crítica”. En donde cada ser humano tenga un proyecto integral con una antropología cristiana de fondo, siempre en construcción, orientado hacia el bien común, que le permita ser feliz, sin excluir a nadie, con unas relaciones profundas de reciprocidad, respeto, justicia y solidaridad, capaz de reconocer a los demás como lo que realmente somos: hombres y mujeres creados a imagen y semejanza de Dios. De un Dios que es creador, pero sobre todo Padre y que nos ama con infinito amor y misericordia.
Sor Rosita Sánchez M

viernes, 23 de octubre de 2009

UNA CIUDADANIA CON UN ROSTRO NUEVO

Partamos de este principio que puede darle calidad y peso a nuestro artículo además de situarlo convenientemente: PARA LOS ECONAUTAS, EDUCAR PARA LA CUIDADANÍA ES UN GRAN RETO!

Démonos a la interesante tarea de responder a ciertas preguntas previas, que nos pueden enrutar y que han surgido de la reflexión, el análisis, el compartir miradas, espacios de trabajo pastoral, etc. Señalemos algunas:
· Educar para cuál ciudadanía?
· Qué entendemos realmente por ciudadanía?
· De qué tipo de ciudadanía estamos hablando?
· Qué se entiende por “ciudadano/a?
· Qué papel juega el Sistema Preventivo en este discurso?

Bien, empecemos:
Estamos hablando, según los aportes del Equipo de una Ciudadanía que tiene que construirse porque la vive y actúa un ser humano que continuamente está en este proceso que de por si es dinámico
La ciudadanía es por tanto un proceso que genera hombres y mujeres libres, demócratas, agentes de cambio, capaces de generar nuevos espacios de comunicación incluyentes. Y en este proceso, todos somos agentes de esa educación ciudadana y por ende, responsables.
Se trata de formar un tejido social y un ecosistema eduacomunicativo que haga de todo cristiano-católico, una persona coherente en lo que piensa, en lo que siente, y en lo que actúa.
Podemos tener presentes algunas anotaciones que fortalecen este aspecto:
. La ciudadanía madura no solo es “reactiva”, ni “contestataria”, es ante todo “proactiva”. No es solo para reclamar, sino para aportar.
. Los jóvenes viven esta ciudadanía en clave de resistencia y de nuevas interpretaciones. Interesante señalar que Muñoz lee esta resistencia como un “re-encantamiento social” frente a lo que los adultos llamamos “apatía del Joven”. Este aspecto nos inquieta, nos mueve a nuevas lecturas de la cultura o culturas juveniles.


Los Econautas nos empeñamos en hacer una lectura de la educación para la ciudadanía desde Don Bosco y sus Sistema Preventivo y esto es no solo interesante sino apasionante. Se dice que la educación para la ciudadanía mirada desde el S.p. tiene un objetivo central. Educar para formar buenos cristianos y honestos ciudadanos. Quizá nuestros desafíos sigan siendo los mismos del tiempo de don Bosco, con rostros diferentes y que hoy damos nombres actuales como: explotación laboral y sexual, abandono familiar, problemas de drogadicción, etc. Nos viene muy bien la afirmación de Don Chavez : Aplicar hoy, nuestro Sistema de preventividad significa reafirmar la opción, más que nunca actual, a favor de los jóvenes más pobres, abandonados y en situación de riesgo.


Qué podemos hacer concretamente?
No es tan fácil decirlo en pocas palabras, pero si tenemos herramientas que nos pueden y deben servir:
. Volvamos a la importancia de la participación dialógica, donde sujetos concientes y libres, intercambian y comparten multi-mensajes de manera activa, autónoma, creativa y crítica.
. Estemos en la expectativa para captar desafíos, cambios, gritos silenciosos y a veces explícitos de los jóvenes, evitando enmarcarlos en paradigmas moralizantes….mirarlos más bien con el corazón como nos indica Don Bosco.
.El ejercicios de la educomunicación abrirá puertas para despejar inquietudes, construir conceptos nuevos , respetar los derechos del otro, y lo que es más válido, crear conciencias rectas e iluminadas por la verdad.
. Y concluyamos reafirmando que la actuación fiel y creativa del Sistema Preventivo es la mejor herramienta para que con nuestros interlocutores nos eduquemos a una ciudadanía que responda a los retos planteados.

AUTOR.
Sor Nelcy Buitrón- f.m.a

JOVENES SALESIAN@S CIUDADANAS ACTIVAS!!!

Nuestro carisma salesiano tiene la misión de educar ciudadanos: individuos libres,
trabajadores preparados y ciudadanos activos desde el respeto de los derechos
humanos, los valores y las normas de convivencia constitucionales y el conocimiento
de la democracia”.

La ciudadanía se vive pero también se debe aprender; y de alli la transversalidad que debemos manejar en los ambientes donde nos encontremos con ell@s este es un trabajo que debemos construir todos y es necesario unir fuerzas y riquezas.

la finalidad de la educación Salesiana para la ciudadanía consiste en ofrecer a todos l@s estudiantes un espacio de reflexión profunda de la calidad humana de los valores comunes de la ciudadanía democrática en un contexto global...”.

Al trabajar todo este tiempo en el Diplomado virtual de EDUCOMUNICACION veo la trascendencia tan clara que tiene dentro de nuestra labor pedagogica además pienso en como l@s jóvenes que entregaremos a la sociedad deben evidenciar la huella que plasmaremos cada uno en sus corazones. Por lo tanto considero que la semilla que cada uno puede sembrar en ell@s hará que florezca una CIUDADANIA ACTIVA_SOLIDARIA porque el Carisma Salesiano tiene este estilo que lo hace único e irrepetible.

Que nuestros jóvenes vuelen tan alto como LAS AGUILAS...
y que nosotros seamos parte de sus sueños y su futuro!!!




jueves, 22 de octubre de 2009

CIUDADANOS PARA CONVIVIR SOLIDARIAMENTE

Hace varios años venimos escuchando que es urgente educarnos para una ciudadanía activa. Y hemos trabajado el discurso sobre el tema, realizado jornadas, campañas, experiencias de todo tipo…y?
Realmente que es la CIUDADANÍA? Qué significa ser CIUDADANO?
El otro día leyendo algunos documentos sobre el tema, en función de las Tareas del Diplomado, encontré algo que me gustó muchísimo:”Esta vocación a ser ciudadanos, la tenemos desde nuestra concepción”, Me llamaron la atención esas dos palabritas: vocación y concepción, pensé: somos “llamados a ser” ciudadanos, ¡qué importante! Y desde nuestra “concepción”, podríamos decir en otras palabras, “desde siempre”: ¡maravilloso!. Y ya después, desde que nacemos, nos registran inmediatamente como miembros de una comunidad civil, nos dan un nombre para identificarnos socialmente y empezamos a disfrutar de una cantidad de privilegios llamados Derechos. Hasta aquí todo va divinamente, pero resulta que tanta belleza, solo es parte de un todo, cuyo complemento tiene sus bemoles: Los Deberes que integran nuestro ser ciudadanos. Y resultamos pensando y actuando exactamente a medias, creyendo y asegurando muchas veces, que como ciudadanos que somos tenemos solamente derechos que todos deben respetar, cuidar, pero casi nunca o nunca pensamos, hablamos y mucho menos cumplimos, vivimos nuestros deberes.
Y desafortunadamente ahí quedamos, sin saber siquiera definirnos como ciudadanos, sacamos a relucir esta identidad cuando de votar en unas elecciones se trata, cuando cumplimos los dieciocho y queremos ser “mayores de edad”, “libres”, “sin compromisos con los demás”, etc. etc…
¡Qué reto el que tenemos como educomunicadores!: educar para una ciudadanía activa, despertar, poner a funcionar esa dimensión, cabe llamarla así, de nuestra identidad humana. Empeñarlo todo por la creación de ecosistemas educomunicativos, que nos permitan cualificar nuestras relaciones interpersonales, como ambiente propicio para crecer como personas y ayudar a crecer a los demás.
La ciudadanía no es un fin en sí misma, es un medio para construir un bien común, para realizar acciones responsables que beneficien a todos, incluyéndonos a nosotros mismos. Una práctica responsable para la transformación del ambiente como dice nuestra Propuesta de Educomunicación.
El ejercicio de la ciudadanía no puede dejar a nadie al margen, ni siquiera a los mal llamados por la sociedad: desechables. Todos tenemos derechos que nos protegen y que los demás deben respetar, como también deberes que cumplir, para que los demás puedan gozar de sus derechos.
Es aquí donde se genera la auténtica convivencia humana, síntesis de los valores de la responsabilidad, la participación, el respeto, la generosidad, la honestidad, cuya circulación, beneficia a todos, dando cabida a la solidaridad, fuerza creadora del bien común.

martes, 20 de octubre de 2009

EL DESAFÍO DE FORMAR PARA LA CIUDADANÍA

Estamos acostumbrados a desarrollar habilidades para expresarnos a través de diversas áreas, del arte, la música, el lenguaje... realmente podemos desarrollar habilidades específicas para el ejercicio de la ciudadanía.
Los Colegios, son espacios privilegiados, pues es en ellos que las personas aprendemos a vivir con otros, a crear redes, a interactuar con las personas y entrar en contacto con otras nuevas realidades que se nos van presentando, nos conocernos e identificamos nuestras particularidades.
Claro esta que esta formación la tenemos que hacer de forma conciente, de forma reflexiva; en esta tarea estamos involucrados todos, pues no es solo en la familia y en el colegio donde las personas deben recibir esta formación, en las calles, en el bus, en los medios de comunicación... formamos para la ciudadanía.